


«¿Por qué?»

VER:
En pocas semanas he tenido conocimiento de problemas que están sufriendo varias personas de mi entorno: enfermedades graves, conflictos familiares muy serios, otras circunstancias repentinas que afectan dolorosamente a las personas… Esto provoca, en quienes pasan por esas situaciones, que se pregunten “¿por qué?”. Pero esta pregunta, a menudo no tiene respuesta, y se cae en el fatalismo y la desesperanza. Y lo mismo ocurre con los grandes problemas mundiales: están ahí, millones de personas los sufren, pero la pregunta de “¿por qué?” no encuentra una respuesta satisfactoria y, lo que es peor, tampoco se les ve vías de solución o, por lo menos, de avance.
Sigue leyendo

